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Cirugía del Linfedema: Tipos

En esta página vamos a explicar qué tipos de cirugía hay para controlar el linfedema.

El linfedema es una condición crónica caracterizada por la acumulación de líquido linfático en los tejidos, puede ser tratado mediante enfoques quirúrgicos para acompañar el tratamiento médico, rehabilitador y fisioterápico del linfedema. Las intervenciones quirúrgicas buscan mejorar la función del sistema linfático y reducir la hinchazón crónica. Hay intervenciones quirúrgicas para tratar el linfedema, pero también se puede plantear la cirugía para prevenir el linfedema.

Tiempo de lectura estimado: 4 minutos

Aquí te dejamos un video por si prefieres que te lo contemos

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Tipos de procedimientos quirúrgicos para el linfedema

La cirugía de tratamiento del linfedema puede explicarse en dos grandes grupos. Una que intenta recomponer la función linfática por medio de procedimientos reconstructivos sobre canales linfáticos y ganglios, y otra que trata de resolver la hinchazón sin corregir la causa mediante procedimientos de escisión y extracción de grasa y extirpación de tejidos.

Procedimientos reconstructivosProcedimientos escisionales
Anastomosis linfático-venosa (ALV)Liposucción
Trasplante de gangliosExtirpación directa (Charles)
Linfografting

Procedimientos reconstructivos del linfedema

Anastomosis linfático-venosa: Se crea una conexión directa entre los vasos linfáticos y los vasos sanguíneos para facilitar la evacuación del líquido linfático hacia el sistema venoso, lo que ayuda a reducir la hinchazón. Este tipo de técnica también se utiliza para la prevención del linfedema.

Trasplante de ganglios: consiste en coger ganglios de otra región del cuerpo y llevarlos a la zona donde hay linfedema. Pueden colocarse en el interior de la cicatriz si hubo una cirugía previa, o bien en en la zona más distante de la extremidad, como la muñeca o el tobillo.

Linfografting: En esta técnica, se toman ganglios linfáticos sanos de una parte del cuerpo del paciente y se trasplantan a la zona afectada por el linfedema para restablecer el flujo linfático.

Procedimientos escisionales del linfedema

Liposucción para linfedema: La liposucción selectiva se utiliza para eliminar el exceso de tejido adiposo y mejorar la forma y el tamaño del miembro afectado por el linfedema. Este procedimiento busca reducir el volumen del brazo o la pierna y mejorar la movilidad.

Resección del tejido fibroso: En casos graves, se puede realizar la extirpación quirúrgica de tejidos fibrosos y engrosados para mejorar la movilidad y reducir la hinchazón, mediante el procedimiento de Charles.

Consideraciones antes y después de la cirugía

Los pacientes deben evaluarse de forma completa para determinar su idoneidad para la cirugía, incluyendo la gravedad del linfedema, la presencia de infecciones y otras afecciones médicas. Además los pacientes que consideran el tratamiento quirúrgico deben ya estar en tratamiento médico del linfedema. Particularmente es importante que los pacientes tienen una alta tasa de complicaciones cuando están recibiendo tratamiento anticoagulante por otras condiciones médicas que puedan padecer. La anticoagulación predispone al hematoma que fácilmente puede estropear esta delicada intervención del linfedema.

Manejo postoperatorio:

Después de la cirugía, los pacientes deben seguir un programa de cuidados posteriores que puede incluir el uso de prendas de compresión, terapia física y seguimiento médico regular para monitorizar la recuperación y prevenir complicaciones.

Resultados y consideraciones a largo plazo

  • Eficacia variable: Los resultados de la cirugía para el linfedema pueden variar significativamente según el tipo de procedimiento, la gravedad del linfedema y la respuesta individual del paciente.
  • Control de la progresión: Si bien la cirugía puede proporcionar mejoras significativas en la reducción de la hinchazón y la mejora de la movilidad, no garantiza la cura completa del linfedema y puede requerir terapias adicionales para mantener los resultados a largo plazo.
  • Riesgos y complicaciones: Como con cualquier procedimiento quirúrgico, existen riesgos potenciales, como infección, problemas de cicatrización, dolor crónico y, en algunos casos, un riesgo continuo de recurrencia del linfedema.

La cirugía para el linfedema continúa siendo un área de investigación activa, con enfoques innovadores como la terapia regenerativa, el uso de técnicas de microcirugía y la optimización de las técnicas de derivación linfática en desarrollo para mejorar los resultados y reducir los riesgos asociados.

Consideraciones éticas y enfoque multidisciplinario

Dado que la cirugía para el linfedema se reserva para casos selectos y puede tener limitaciones en cuanto a su eficacia a largo plazo, es esencial que la toma de decisiones sea multidisciplinaria, involucrando a un equipo médico especializado que evalúe los riesgos y beneficios individuales para cada paciente. Además, se debe proporcionar orientación adecuada al paciente y a su familia sobre las expectativas realistas y las alternativas de tratamiento disponibles.