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Linfadenectomía Axilar en Cáncer de Mama

La linfadenectomía axilar en el cáncer de mama es un procedimiento crucial para evaluar la propagación del cáncer y determinar su etapa. Las indicaciones para realizar una linfadenectomía en este contexto se centran en la identificación y evaluación de la presencia de células cancerosas en los ganglios linfáticos cercanos al seno afectado. Estos ganglios, comúnmente llamados ganglios linfáticos axilares, actúan como marcadores clave para determinar la extensión del cáncer de mama.

Tiempo de lectura estimado: 8 minutos

Evaluación del estadio del cáncer de mama

Los ganglios linfáticos axilares son la vía principal por la cual el cáncer de mama tiende a propagarse. Cuando se detecta un cáncer de mama, es crucial determinar si las células cancerosas han alcanzado estos ganglios, ya que indica una mayor probabilidad de extensión a otras partes del cuerpo. Esta información es esencial para determinar el estadio del cáncer y planificar el tratamiento.

Indicaciones para la linfadenectomía en el cáncer de mama

  1. Biopsia del ganglio centinela: En primer lugar, se realiza una biopsia del ganglio centinela, que es el primer ganglio linfático al que se dirige el cáncer de mama. Si este ganglio no muestra evidencia de células cancerosas, la linfadenectomía puede no ser necesaria, ya que sugiere una menor probabilidad de diseminación.
  2. Presencia de células cancerosas: Si la biopsia del ganglio centinela revela la presencia de células cancerosas, se puede recomendar una linfadenectomía adicional para examinar y extirpar más ganglios linfáticos en la axila. Esto ayuda a los médicos a comprender la extensión del cáncer y a planificar la terapia adecuada.
  3. Tamaño y tipo de tumor: En algunos casos, las características del tumor primario, como su tamaño y tipo histológico, pueden indicar un mayor riesgo de propagación a los ganglios linfáticos. Esto puede llevar a la recomendación de una linfadenectomía incluso si la biopsia del ganglio centinela es negativa.

Tipos de linfadenectomía en el cáncer de mama

  1. Linfadenectomía axilar selectiva: Se centra en la extirpación selectiva de los ganglios linfáticos afectados o sospechosos en la axila. Esto puede realizarse a través de técnicas quirúrgicas que minimizan la cantidad de ganglios extirpados, reduciendo el riesgo de complicaciones.
  2. Linfadenectomía axilar completa: En casos donde hay evidencia clara de la diseminación del cáncer a múltiples ganglios linfáticos en la axila, se puede recomendar una linfadenectomía más extensa para eliminar la mayoría o todos los ganglios afectados.

La linfadenectomía axilar es un procedimiento quirúrgico que implica la extirpación de ganglios linfáticos en la región de la axila. Se realiza comúnmente en pacientes con cáncer de mama para evaluar la propagación del cáncer y determinar la extensión de la enfermedad. Este procedimiento puede realizarse de varias formas, y la técnica específica puede variar según el paciente y la situación médica.

Linfadenectomía: la operación

La linfadenectomía axilar se suele realizar acompañando a la operación de mastectomía, aunque en ocasiones puede ser necesaria realizarlo separadamente o puede ser que se acuerde su necesidad después de la mastectomía, por diferentes motivos oncológicos.

Preparación para la linfadenectomía axilar

Antes de la cirugía, se realizan pruebas diagnósticas, como mamografías, ecografías o resonancias magnéticas, para evaluar el tamaño del tumor y la posible afectación de los ganglios linfáticos. Además, se realiza una biopsia del ganglio centinela, el primer ganglio linfático al que se dirige el cáncer de mama, para determinar si hay presencia de células cancerosas en los ganglios axilares.

Es crucial que los pacientes comprendan los riesgos y beneficios asociados con la linfadenectomía axilar. Los médicos discuten detalladamente con los pacientes los posibles riesgos antes de la cirugía y buscan alternativas o enfoques menos invasivos siempre que sea posible.

Aunque la linfadenectomía axilar puede tener riesgos, su realización a menudo se considera crucial en el tratamiento del cáncer de mama avanzado o en la evaluación de la extensión de la enfermedad. La toma de decisiones debe basarse en una evaluación individualizada del paciente, considerando sus necesidades, estado de salud y los posibles riesgos y beneficios del procedimiento

Procedimiento quirúrgico:

  1. Anestesia: El procedimiento se lleva a cabo bajo anestesia general o regional, dependiendo de la preferencia del cirujano y el paciente.
  2. Incisión: Se realiza una incisión en la axila, que puede variar en tamaño dependiendo de la cantidad de ganglios que se van a extirpar. El cirujano busca acceder a los ganglios linfáticos en la región axilar.
  3. Identificación y extracción de los ganglios: Utilizando técnicas de disección cuidadosa, el cirujano identifica los ganglios linfáticos en la axila. El número de ganglios a extirpar puede variar según la extensión y la etapa del cáncer. Se retiran los ganglios sospechosos o aquellos que han sido identificados previamente como afectados por el cáncer.
  4. Cierre de la incisión: Una vez que se han extirpado los ganglios linfáticos necesarios, se cierra la incisión con suturas quirúrgicas. En algunos casos, se pueden colocar drenajes temporales para eliminar el exceso de fluido y reducir la acumulación de líquido en la zona.

Variantes de la linfadenectomía axilar:

  1. Linfadenectomía axilar selectiva: Esta técnica quirúrgica se centra en la extirpación selectiva de los ganglios linfáticos afectados o sospechosos en la axila, minimizando la cantidad de ganglios extirpados para reducir el riesgo de complicaciones posteriores.
  2. Biopsia del ganglio centinela: En algunos casos, si la biopsia del ganglio centinela no muestra presencia de células cancerosas, se puede evitar una linfadenectomía más extensa, lo que reduce la morbilidad asociada con la cirugía.

Cuidados postoperatorios y recuperación:

Tras la cirugía, se brindan instrucciones específicas para el cuidado de la incisión, el manejo del dolor y las actividades posteriores. Se puede requerir terapia física para ayudar a recuperar la movilidad y prevenir el linfedema, una complicación común que causa hinchazón en el brazo debido a la acumulación de líquido linfático.

La linfadenectomía axilar, aunque es una parte importante en el tratamiento del cáncer de mama y otras afecciones relacionadas con los ganglios linfáticos, conlleva ciertos riesgos y posibles complicaciones.

Riesgos asociados a la linfadenectomía axilar:

  1. Infección: Como con cualquier procedimiento quirúrgico, existe el riesgo de infección en el sitio de la incisión. Los cuidados posteriores son cruciales para prevenir y controlar estas infecciones.
  2. Sangrado: Durante y después de la cirugía, puede ocurrir sangrado excesivo. Si bien los cirujanos toman precauciones para controlar el sangrado, en algunos casos pueden ser necesarias medidas adicionales para detenerlo.
  3. Daño a estructuras circundantes: La cirugía puede implicar la manipulación de nervios, vasos sanguíneos u otras estructuras cercanas a los ganglios linfáticos, lo que aumenta el riesgo de daño accidental a estas estructuras.
  4. Linfedema: Una de las complicaciones más comunes después de la linfadenectomía axilar es el linfedema, que es la acumulación de líquido linfático en el brazo. Esto puede causar hinchazón, sensación de pesadez y limitación del movimiento.
  5. Dolor crónico: Algunos pacientes pueden experimentar dolor crónico en el área de la axila o en el brazo después de la cirugía, que puede persistir durante períodos prolongados.
  6. Acumulación de líquido (seroma): En ocasiones, puede formarse un seroma, que es la acumulación de líquido en el área de la incisión. A veces, se requiere drenaje adicional para eliminar este líquido.

Estrategias para mitigar los riesgos:

  • Técnicas quirúrgicas menos invasivas: La introducción de métodos menos invasivos, como la cirugía endoscópica o la biopsia selectiva del ganglio centinela, ha ayudado a reducir algunos de los riesgos asociados con la linfadenectomía axilar.
  • Manejo del linfedema: Se han desarrollado enfoques para la prevención y el manejo del linfedema, que incluyen ejercicios específicos, masajes y compresión.
  • Seguimiento médico continuo: El seguimiento médico regular permite detectar y abordar cualquier complicación temprana que pueda surgir después de la cirugía.

Consideraciones sobre la linfadenectomía

La linfadenectomía desempeña un papel crucial en la evaluación del cáncer de mama al determinar la extensión del cáncer y ayudar a los médicos a planificar un tratamiento preciso. Sin embargo, su realización debe basarse en una evaluación exhaustiva de cada caso, considerando los riesgos y beneficios específicos para cada paciente. Los avances en técnicas quirúrgicas y enfoques menos invasivos continúan mejorando la calidad de vida de las personas que se someten a este procedimiento en el tratamiento del cáncer de mama.

En los últimos años, ha habido avances significativos en técnicas quirúrgicas menos invasivas, como la cirugía endoscópica o la biopsia selectiva del ganglio centinela, que han llevado a una reducción de la morbilidad asociada con la linfadenectomía axilar en el cáncer de mama. Estos avances buscan mantener la efectividad del procedimiento mientras se minimizan los efectos secundarios y se acelera la recuperación del paciente.

La linfadenectomía axilar continúa siendo una parte importante en la evaluación y el tratamiento del cáncer de mama, pero su realización se basa en una evaluación cuidadosa del riesgo y el beneficio para cada paciente individual. La colaboración entre cirujanos, oncólogos y otros profesionales de la salud es fundamental para brindar un enfoque integral y personalizado para cada caso de cáncer de mama.

Preguntas frecuentes

¿Se puede prevenir el linfedema después de una linfadenectomía?

Si, se puede prevenir en la misma intervención de linfadenectomía.

¿Por qué una linfadenectomía causa linfedema?

Porque se cortan los canales linfáticos y se forma una cicatriz

¿Se puede corregir el flujo de la linfa después de una linfadenectomía?

Si, mediante conexiones de linfáticos a venas, conocidas como ALVs

¿Qué es una ALV?

Es una anastomosis linfático-venosa, una conexión entre linfático y vena que se utilizar para prevenir o tratar el linfedema. Es muy útil después de una linfadenectomía

¿Una linfadenectomía con radioterapia tiene más riesgo de linfedema?

Si, aproximadamente el 25% de las pacientes sufrirán linfedema antes de 3 años.

¿Se puede prevenir el linfedema producirdo por una linfadenectomía con radioterapia?

Si, mediante anastomosis linfático-venosas

¿Se puede tratar el linfedema que ya ha aparecido después de una linfadenectomía?

Si, es necesario realizar pruebas para ver qué opciones hay disponibles

¿Cuál es el tratamiento básico para prevenir el infedema?

Utilizar prendas de compresión desde la raiz de los dedos

¿Que hago si ocurre linfedema incluso con prenda de compresión?

Es necesario valorar una intervención quirúrgica

Referencias

Giuliano, A. E., Ballman, K. V., McCall, L., Beitsch, P. D., Brennan, M. B., Kelemen, P. R., Ollila, D. W., Hansen, N. M., Whitworth, P. W., Blumencranz, P. W., Leitch, A. M., Saha, S., Hunt, K. K., & Morrow, M. (2017). Effect of Axillary Dissection vs No Axillary Dissection on 10-Year Overall Survival Among Women With Invasive Breast Cancer and Sentinel Node Metastasis: The ACOSOG Z0011 (Alliance) Randomized Clinical Trial. JAMA318(10), 918–926. https://doi.org/10.1001/jama.2017.11470