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Dolor y Complicaciones de Mastectomía

Afortunadamente las tasas de complicaciones y morbilidad por cirugía de mastectomía son muy bajas. Sin embargo como cualquier otra cirugía, la mastectomía no está exenta de complicaciones. Vamos a explicar debajo las principales complicaciones de una mastectomía.

Tiempo de lectura estimado: 11 minutos

Dolor y sensaciones después de una mastectomía

Las sensaciones locales después de una mastectomía pueden variar considerablemente de una paciente a otra. Tras la extirpación de la glándula mamaria, los nervios que antes transmitían sensaciones desde la mama y el pezón aún permanecen en la zona de la herida. Sin embargo, debido a la ausencia de la glándula y el pezón, estos nervios pueden transmitir información anómala al cerebro, lo que puede desencadenar diversas sensaciones inusuales.

Estas sensaciones son más comunes cuando no se reconstruye la mama o cuando se utiliza una prótesis para la reconstrucción. El dolor post-mastectomía puede manifestarse como una sensación de quemazón, ardor, dolor constante o punzante en la zona quirúrgica. Por otro lado, el síndrome de mama fantasma es la percepción persistente de tener el pecho presente, a menudo acompañada de picazón en el área del pezón. Estas sensaciones pueden variar en intensidad y duración, y su impacto puede ser significativo en la calidad de vida de la paciente.

En esta infografía puedes conocer las diferencias entre ambos:

Sensaciones Tras Mastectomía
Infogram

Otras complicaciones frecuentes de la mastectomía

Este es un listado no exhaustivo, pero si de las complicaciones más frecuentes de una mastectomía:

  • Infección.
  • Seroma
  • Contracturas en el hombro
  • Neumotórax
  • Necrosis de tejidos
  • Hemorragia
  • Lesión nerviosa o vascular

Infección de mastectomía

La infección es una de las complicaciones más comunes asociadas con la mastectomía, una cirugía que implica la extirpación parcial o total de una o ambas mamas. Esta complicación puede surgir en cualquier momento después de la cirugía, desde el período inmediato hasta semanas después de la operación. A continuación, exploraremos en detalle la infección post-mastectomía, incluyendo sus causas, síntomas, diagnóstico, tratamiento y prevención.

Causas:

La infección post-mastectomía puede ser el resultado de varios factores. Durante la cirugía, la piel y los tejidos son expuestos, lo que aumenta el riesgo de contaminación por microorganismos. Además, el uso de dispositivos médicos como drenajes y catéteres también puede introducir bacterias en el cuerpo. Otros factores que pueden contribuir incluyen la obesidad, la diabetes, la mala circulación sanguínea y el tabaquismo, ya que estos pueden comprometer el sistema inmunológico y dificultar la cicatrización de heridas.

Síntomas:

Los síntomas de una infección post-mastectomía pueden variar en severidad y pueden incluir:

  1. Enrojecimiento alrededor de la incisión quirúrgica.
  2. Hinchazón y aumento de la sensibilidad en el área afectada.
  3. Dolor persistente que empeora con el tiempo.
  4. Secreción de pus o líquido con mal olor.
  5. Fiebre y escalofríos.
  6. Sensación de calor en la piel cercana a la incisión.

Es importante tener en cuenta que los síntomas pueden no aparecer inmediatamente después de la cirugía y pueden desarrollarse gradualmente a medida que progresa la infección.

Diagnóstico:

El diagnóstico de una infección post-mastectomía generalmente se basa en la evaluación clínica de los síntomas y signos físicos por parte del médico. Se pueden realizar pruebas adicionales, como cultivos de muestras de tejido o líquido, para identificar el tipo específico de bacteria o microorganismo responsable de la infección. Además, se pueden realizar pruebas de laboratorio, como análisis de sangre, para evaluar la presencia de signos de infección, como recuento elevado de glóbulos blancos.

Tratamiento:

El tratamiento de una infección post-mastectomía generalmente implica una combinación de medidas médicas y cuidado de heridas. Dependiendo de la gravedad de la infección, el médico puede recetar antibióticos por vía oral o intravenosa para combatir la infección. Es importante completar el curso completo de antibióticos según lo recetado por el médico, incluso si los síntomas mejoran antes de finalizar el tratamiento.

Además de los antibióticos, se pueden recomendar otras medidas, como limpieza y cuidado de la herida, drenaje de abscesos o colecciones de pus, y cambios de apósitos o vendajes. En casos graves o recurrentes de infección, puede ser necesario realizar una revisión quirúrgica para eliminar tejido infectado o para corregir cualquier complicación asociada.

Prevención:

La prevención de la infección post-mastectomía es un componente clave del cuidado perioperatorio. Antes de la cirugía, se pueden administrar antibióticos profilácticos para reducir el riesgo de infección. Durante la cirugía, se deben seguir prácticas de esterilización y asepsia estrictas para minimizar la contaminación del sitio quirúrgico.

Después de la cirugía, es importante mantener una buena higiene personal y seguir las instrucciones del médico para el cuidado de la herida. Esto puede incluir cambios de apósitos, limpieza de la incisión y vigilancia de signos de infección, como enrojecimiento, hinchazón o secreción. Además, es importante evitar la manipulación excesiva o el traumatismo de la incisión quirúrgica, ya que esto puede aumentar el riesgo de infección.

En resumen, la infección post-mastectomía es una complicación potencialmente seria que puede ocurrir después de la cirugía. Reconocer los signos y síntomas de infección y buscar tratamiento médico adecuado son pasos importantes para prevenir complicaciones graves y promover una recuperación segura y exitosa.

Seroma tras mastectomía

El seroma se refiere a la acumulaciónde líquido dentro de la herida. Es la complicación más frecuente de la mastectomía. El uso de drenajes aspirativos (con vacío) ha disminuido notablemente la aparición de seroma. Se caracteriza por la acumulación de líquido claro o ligeramente turbio en el espacio dejado por la extirpación de la mama. Este líquido proviene de los vasos linfáticos y sanguíneos que fueron dañados durante la cirugía y se acumula en el área quirúrgica. Aunque el seroma no suele ser grave, puede causar molestias y aumentar el riesgo de infección si no se trata adecuadamente. A continuación, profundizaremos en los aspectos clave relacionados con el seroma post-mastectomía.

Causas:

El seroma post-mastectomía puede ocurrir como resultado de varios factores. Durante la cirugía, se manipulan y seccionan los vasos linfáticos y sanguíneos para extirpar la mama, lo que puede provocar fugas de líquido. Además, la disección de los tejidos y la colocación de drenajes pueden contribuir a la acumulación de líquido en el área quirúrgica. Otros factores que pueden aumentar el riesgo de seroma incluyen la obesidad, la cirugía extensa, la radioterapia previa y la presencia de enfermedad linfática preexistente.

Síntomas:

Los síntomas del seroma post-mastectomía pueden variar en severidad y pueden incluir:

  1. Hinchazón y abultamiento en el área de la incisión quirúrgica.
  2. Sensación de pesadez o presión en el área afectada.
  3. Sensibilidad o dolor al tacto en el sitio de la cirugía.
  4. Sensación de fluctuación al palpar el área, indicativa de líquido acumulado.
  5. Cambios en la apariencia de la piel, como enrojecimiento o calor, si hay signos de infección asociada.

Es importante tener en cuenta que los síntomas del seroma pueden desarrollarse gradualmente en los días posteriores a la cirugía, a medida que el líquido se acumula en el área quirúrgica.

Diagnóstico:

El diagnóstico del seroma post-mastectomía generalmente se basa en la evaluación clínica de los síntomas y signos físicos por parte del médico. La presencia de hinchazón y fluctuación en el área quirúrgica sugiere la acumulación de líquido. Además, se pueden realizar pruebas adicionales, como ecografías o aspiraciones con aguja, para confirmar la presencia de líquido y descartar otras complicaciones, como infección o hematoma.

Tratamiento:

El tratamiento del seroma post-mastectomía depende de la gravedad de los síntomas y la cantidad de líquido acumulado. En muchos casos, el seroma se resuelve espontáneamente a medida que el cuerpo absorbe el líquido de forma natural. Sin embargo, en casos de seromas grandes o persistentes, pueden ser necesarias medidas adicionales.

Una opción de tratamiento común es la aspiración del líquido acumulado mediante una aguja fina. Este procedimiento se realiza en el consultorio del médico y permite drenar el seroma para aliviar los síntomas. En algunos casos, se pueden colocar drenajes temporales para facilitar el drenaje continuo del líquido y prevenir la acumulación adicional.

Contracturas en el hombro

La contractura del hombro es una complicación potencial después de una mastectomía que puede afectar la movilidad y la funcionalidad del hombro. Se caracteriza por la rigidez y la restricción del movimiento en la articulación del hombro, lo que puede dificultar actividades cotidianas como peinarse, vestirse o alcanzar objetos. A continuación, exploraremos en detalle esta complicación postoperatoria, sus causas, síntomas, diagnóstico, tratamiento y medidas preventivas.

Causas:

La contractura del hombro puede desarrollarse como resultado de varios factores relacionados con la cirugía de mastectomía y el proceso de recuperación. Durante la cirugía, se realizan incisiones y se manipulan los tejidos circundantes, lo que puede provocar inflamación y cicatrización en la articulación del hombro. Además, el reposo prolongado y la inmovilización postoperatoria pueden contribuir a la pérdida de flexibilidad y la rigidez en el hombro. La radioterapia adyuvante también puede aumentar el riesgo de contractura del hombro al provocar fibrosis en los tejidos circundantes.

Síntomas:

Los síntomas de la contractura del hombro pueden variar en severidad y pueden incluir:

  1. Dolor o molestias en el hombro, especialmente al intentar moverlo.
  2. Rigidez y restricción del movimiento en la articulación del hombro.
  3. Dificultad para elevar el brazo por encima de la cabeza o moverlo hacia los lados.
  4. Sensación de tirantez o tensión en los músculos del hombro y el cuello.
  5. Debilidad en los músculos del hombro debido a la falta de uso y ejercicio.

Estos síntomas pueden desarrollarse gradualmente durante el proceso de recuperación después de la mastectomía y pueden persistir si no se tratan adecuadamente.

Diagnóstico:

El diagnóstico de la contractura del hombro generalmente se basa en la evaluación clínica de los síntomas por parte del médico. Durante el examen físico, el médico puede observar la amplitud de movimiento en el hombro y buscar signos de rigidez o restricción. Además, se pueden realizar pruebas de imagen, como radiografías o resonancia magnética, para evaluar el estado de los tejidos y descartar otras posibles causas de los síntomas, como lesiones o enfermedades articulares.

Tratamiento:

El tratamiento de la contractura del hombro puede incluir una combinación de enfoques conservadores y terapias físicas para restaurar la movilidad y la funcionalidad del hombro. Entre las opciones de tratamiento se encuentran:

  1. Terapia física: Los ejercicios de estiramiento y fortalecimiento pueden ayudar a mejorar la flexibilidad y la fuerza en el hombro. Un fisioterapeuta puede diseñar un programa de ejercicios específico para las necesidades individuales de cada paciente y supervisar su progreso durante la rehabilitación.
  2. Terapia ocupacional: Un terapeuta ocupacional puede enseñar técnicas y estrategias para realizar actividades cotidianas con limitaciones de movimiento en el hombro. Esto puede incluir modificaciones en la forma de realizar tareas, el uso de dispositivos de asistencia y consejos sobre ergonomía y postura.
  3. Medicamentos: Se pueden recetar medicamentos antiinflamatorios o analgésicos para aliviar el dolor y la inflamación asociados con la contractura del hombro. Estos medicamentos pueden ayudar a mejorar la comodidad y facilitar la participación en la terapia física.
  4. Inyecciones intraarticulares: En algunos casos, se pueden administrar inyecciones de corticosteroides en la articulación del hombro para reducir la inflamación y mejorar la movilidad. Estas inyecciones se realizan bajo guía ecográfica o fluoroscópica para garantizar una precisión adecuada.
  5. Cirugía: En casos graves y persistentes de contractura del hombro, puede ser necesario recurrir a la cirugía para liberar tejidos cicatriciales y mejorar la movilidad articular. Este procedimiento, conocido como liberación quirúrgica o capsulotomía,

Complicaciones poco frecuentes de la mastectomía tras cáncer de mama

El neumotórax es una complicación infrecuente que puede ocurrir por una perforación accidental de la pleura. En cuanto se diagnostica es necesario realizar una toracostomía,es decir dejar un tubo de tórax hasta que cicatrices en unos días.

La necrosis de tejidos afecta más a algunas pacientes, sobre todo aquéllas fumadoras activas. Raramente se necesita reintervenir por necrosis cuando la necrosis se localiza en los bordes de la herida. Por contra si las necrosis están lejos del borde de herida o si debajo presentan una prótesis mamaria, es mucho más frecuente que necesiten reintervención.

El hematoma es una complicación infrecuente de la mastectomía. El uso de electrobisturí y cauterio ha disminuido su ocurrencia. Los pequeños hematomas son habituales. En cambio la presencia de un hematoma a tensión debe poner en alerta ya que la evacuación quirúrgica del hematoma puede ser necesaria.

Un tema importante es cómo abordar una cirugía de mastectomía si la paciente toma medicamentos anticoagulantes. En éstos casos las complicaciones son mucho mayores y es necesario pensar bien la indicación.

Reconstrucción mamaria en pacientes anticoaguladas
Reconstrucción mamaria en pacientes anticoaguladas. Las pacientes anticoaguladas presentaron más sangrado, mayor reintervención y mayor pérdida de la reconstrucción que las pacientes que no recibían anticoagulación.

La lesión de grandes nervios o grandes vasos es infrecuentísima durante una mastectomía. En cambio con cierta frecuencia se ha visto la lesión de los nervios intercostrobraquiales, que salen por la axila en dirección a la cara interna del codo. Existen algunos casos anecdóticos de lesión del nervio espinal accesorio o del nervio torácico largo que producen alteraciones notables en la dinámica del hombro. Es rara también la lesión de los nervios pectorales, aunque si ocurre deja ciertas secuelas en el movimiento del hombro y la estética de la región.

Linfedema después de la mastectomía por cáncer de mama

El linfedema es una de las complicaciones más temidas de la mastectomía. Consiste en un hinchazón de la extremidad superior debido a que se produce más linfa en los tejidos de la que se puede canalizar y evacuar. Esto se debe principalmente a la lesión de los conductos linfáticos en la axila, que entonces dejan de funcionar.

La piel hinchada por linfedema pierde sus características elásticas y tiene cierta propensión a producir grietas que se pueden infectar con cierta facilidad. Además la paciente nota una tensión en la piel. El rango de afectación puede ser desde leve a completamente inhabilitante.

El riesgo de padecer linfedema varía en función de del número de ganglios que se extirpan, la edad de la paciente, la obesidad y la radioterapia. En general, dependiendo de diferentes centros, el linfedema puede afectar entre el 6% y el 30% de las pacientes.

Puedes conocer más sobre el linfedema de brazo después del cáncer de mama siguiendo el enlace.